Debido a las connotaciones negativas que palabras como «crematorio» o «cremación» tienen en nuestra cultura, el término «cremación» suele sustituirse por «incineración».
A continuación, explicamos cuestiones importantes, así como los malentendidos más comunes relacionados con este proceso.
¿Cuáles son las regulaciones legales relativas a la cremación del cuerpo?
La legislación polaca permite la incineración del cuerpo. Se requiere un certificado de defunción abreviado expedido por la Oficina del Registro Civil y un permiso de cremación firmado por la persona más cercana que organiza el funeral. En lugar del permiso, puede utilizarse un testamento del fallecido, en el que se expresen los deseos funerarios, incluida la cremación.
Si la cremación se refiere a restos tras una exhumación, también se requiere el permiso de la estación sanitaria y epidemiológica distrital.
¿Cómo se prepara el cuerpo para la cremación?
El fallecido debe ser preparado como para un entierro tradicional en ataúd. El cuerpo puede vestirse con cualquier ropa o envolverse en un sudario especial. Deben evitarse los tejidos sintéticos en la vestimenta. No se permiten objetos metálicos ni dispositivos electrónicos, especialmente aquellos que contienen baterías, como teléfonos móviles o marcapasos. No deben colocarse recuerdos como alcohol, cosméticos o encendedores en el ataúd de cremación.
Para la cremación se utiliza un ataúd especial de madera o cartón, sin barnices ni piezas metálicas. En ocasiones se emplea un sudario especial o un ataúd ecológico fabricado, por ejemplo, de mimbre.
¿Qué sucede durante la cremación y cómo se incinera el cuerpo?
Antes de la cremación, si no se ha hecho antes, se celebra una breve ceremonia de despedida para la familia más cercana, que concluye con la colocación del ataúd en la cámara de cremación.
Contrariamente a las representaciones cinematográficas o literarias, el ataúd no se quema en llamas. La cremación se produce mediante aire muy caliente a temperaturas de entre 800 y 1000 grados centígrados. La duración depende de factores como el material del ataúd, el tipo de horno crematorio y el peso del fallecido. Todo el proceso, incluido el enfriamiento de las cenizas, dura aproximadamente 2 horas.
Tras la cremación, los fragmentos óseos restantes se trituran en un dispositivo especial y las cenizas se trasladan respetuosamente a una urna.
¿Qué ocurre con las cenizas después de la cremación?
De acuerdo con la normativa polaca vigente, la urna con las cenizas debe ser enterrada en un cementerio, en una tumba o en un columbario especial. No está permitido que los familiares conserven la urna ni que se dispersen las cenizas en lugares como bosques, praderas o el mar.
¿La cremación es aceptada por la Iglesia católica?
Aunque no todos los representantes de la Iglesia tienen una opinión positiva sobre la cremación, la Iglesia no la prohíbe en modo alguno. Las misas funerarias pueden celebrarse tanto en presencia del ataúd como de la urna, al igual que las despedidas en el cementerio.
La cremación no disminuye en absoluto la dignidad del fallecido y, por razones prácticas, es probable que se convierta en una forma de sepultura cada vez más elegida.