¿Cuándo no se requiere un permiso para el transporte de cuerpos?
En el caso del transporte por carretera a una distancia inferior a 60 kilómetros, no se requiere un permiso especial. El transporte es realizado por un empleado debidamente capacitado de la empresa funeraria, y el vehículo debe cumplir requisitos específicos, tales como: señalización permanente y visible, separación de la cabina del conductor del espacio destinado a la colocación del cuerpo, dispositivos para asegurar el ataúd contra desplazamientos, un suelo adaptado para el lavado y la desinfección, y un espacio para el almacenamiento de desinfectantes.
Un transporte adecuado garantiza que no exista peligro para la salud o la vida de terceros y asegura el debido respeto y la dignidad del fallecido.
El fallecido no puede ser transportado en un coche particular ni en una ambulancia.
¿Cuándo es necesario obtener un permiso para el transporte nacional de cuerpos?
Cuando la distancia de transporte supera los 60 kilómetros, es necesario obtener un permiso de los servicios sanitarios mediante la presentación de la solicitud correspondiente. El permiso es emitido por el inspector sanitario distrital. Si la causa de la muerte es desconocida, debe adjuntarse un documento oficial que excluya una enfermedad infecciosa como causa del fallecimiento. En los casos en que la causa de la muerte haya sido una enfermedad infecciosa, este hecho debe notificarse al inspector sanitario, quien recomendará las medidas de precaución adecuadas.
¿Es posible transportar personalmente una urna con cenizas?
No se requieren permisos especiales para transportar una urna con cenizas. Puede transportarse en un coche particular, con la única obligación de mostrar respeto por las cenizas del fallecido. La urna también puede transportarse en avión, pero debe comunicarse previamente a la aerolínea, ya que puede tener sus propias normativas en estos casos.
¿Cómo organizar el transporte internacional de cuerpos?
En estos casos, los procedimientos oficiales son mucho más complejos, por lo que es mejor confiar todas las formalidades a BONGO International Funeral Services, que organiza el transporte de cuerpos a Polonia y cuenta con más de 60 años de experiencia, así como con conocimientos de las normativas y costumbres de todo el mundo. Los documentos necesarios incluyen un certificado de defunción traducido al polaco, un certificado del cónsul en el país donde ocurrió el fallecimiento y el consentimiento del gobernador del condado (starosta) donde el cuerpo va a ser enterrado. Dicho consentimiento es emitido por el gobernador del condado de acuerdo con el inspector sanitario distrital. Si el certificado de defunción no indica la causa de la muerte, también se requiere un certificado que confirme que el fallecimiento no se debió a una enfermedad infecciosa.
El permiso para traer cuerpos desde el extranjero se expide a solicitud de los familiares más cercanos. El solicitante también puede ser una persona jurídica, por ejemplo, la empresa en la que trabajaba el fallecido. Todas las normativas detalladas sobre este tema están disponibles en los sitios web gubernamentales y, en caso de duda, lo mejor es consultar al consulado polaco.
Las normativas sanitarias prohíben estrictamente abrir el ataúd después de que los cuerpos hayan sido trasladados al lugar de enterramiento.
¿Cuáles son las sanciones por infringir la normativa relativa al transporte de cuerpos?
La infracción de las normativas relativas al transporte de cuerpos es tratada con gran severidad por la ley y puede castigarse con una multa elevada o incluso con pena de prisión.