La cremación ya no genera tanta controversia como hace unas décadas. Un número cada vez mayor de personas, especialmente en las grandes ciudades, elige esta forma de sepultura. Sin embargo, algunos siguen prefiriendo firmemente el entierro tradicional.
Cuidar las tumbas de los seres queridos no es solo una muestra de respeto hacia los fallecidos, sino también un testimonio de nuestro recuerdo y preocupación. En la vida cotidiana tan ajetreada, es fácil pasar por alto lo importante que es mantener regularmente el lugar de descanso, tanto en lo que respecta a su apariencia como al significado espiritual de esta práctica.
La cremación del cuerpo en Polonia fue, hasta hace poco, una forma de sepultura relativamente poco frecuente. Hoy en día, cada vez más personas expresan el deseo de cremar su propio cuerpo o el de sus seres queridos. Esto se debe tanto a la evolución de las actitudes hacia el acto de la despedida final como a razones prácticas y económicas.