La muerte de un ser querido es una experiencia dolorosa que también obliga a la familia a emprender numerosas acciones formales y organizativas. En momentos así, resulta difícil concentrarse en los procedimientos, por lo que conviene saber qué trámites deben completarse tras el fallecimiento de un ser querido, qué documentos son necesarios para organizar el funeral y qué gestiones oficiales deben realizarse en los siguientes 12 meses.
La muerte de un ser querido es una experiencia difícil y, cuando ocurre en el extranjero, el dolor emocional suele verse intensificado por procedimientos administrativos complejos. Uno de los primeros y más importantes pasos a realizar es la obtención del certificado de defunción extranjero. En este artículo explicamos paso a paso cómo obtener el certificado de defunción de una persona fallecida fuera de Polonia y cómo registrarlo en Polonia.
Las normas relativas al transporte de cuerpos en Polonia están reguladas por la ley. Por lo general, las formalidades son gestionadas por la empresa funeraria en virtud de un poder otorgado por la persona que organiza el funeral. En casos especiales, como el transporte a una distancia superior a 60 kilómetros o el transporte internacional, se requieren permisos y documentos adicionales.
La exhumación consiste en la extracción del cuerpo o de los restos de una persona fallecida de una tumba. Se lleva a cabo con mayor frecuencia con un fin específico relacionado con exámenes forenses o para trasladar y volver a enterrar los restos en otro lugar.
La cremación ya no genera tanta controversia como hace unas décadas. Un número cada vez mayor de personas, especialmente en las grandes ciudades, elige esta forma de sepultura. Sin embargo, algunos siguen prefiriendo firmemente el entierro tradicional.
Tras el fallecimiento de un ser querido en el extranjero, la mayoría de las familias decide traerlo de regreso a Polonia para organizar una despedida final y el entierro en su país de origen. Desde el punto de vista legal, el transporte de una urna con cenizas es menos complicado y conlleva costes más bajos que el transporte de un ataúd. Sin embargo, esto no significa que el transporte de una urna con cenizas no esté sujeto a normativas y procedimientos específicos.
Cuidar las tumbas de los seres queridos no es solo una muestra de respeto hacia los fallecidos, sino también un testimonio de nuestro recuerdo y preocupación. En la vida cotidiana tan ajetreada, es fácil pasar por alto lo importante que es mantener regularmente el lugar de descanso, tanto en lo que respecta a su apariencia como al significado espiritual de esta práctica.
La cremación del cuerpo en Polonia fue, hasta hace poco, una forma de sepultura relativamente poco frecuente. Hoy en día, cada vez más personas expresan el deseo de cremar su propio cuerpo o el de sus seres queridos. Esto se debe tanto a la evolución de las actitudes hacia el acto de la despedida final como a razones prácticas y económicas.
Por supuesto. Puede contar con nuestra ayuda para gestionar las formalidades, organizar el transporte del cuerpo o de las cenizas de su cónyuge y preparar la ceremonia funeraria.
Recuerde que el derecho a la repatriación del cuerpo corresponde a los familiares del fallecido (incluidos los cónyuges) hasta el cuarto grado de parentesco. En Polonia, la base jurídica vigente para la repatriación del cuerpo del fallecido al país es el artículo 14 de la Ley de 1959 sobre cementerios y enterramiento de los fallecidos.